Tipos de pruebas COVID-19: funcionamiento y alcance

1. Pruebas basadas en la detección de antígenos para COVID-19

Las pruebas COVID-19 son aquellas que identifican partículas o fracciones proteicas de un agente etiológico, usando diferentes metodologías.
Durante los primeros días de una infección (entre 1 y 5), se generan proteínas virales que pueden ser detectadas mediante diferentes ensayos (inmunofluorescencia, ELISA, quimioluminiscencia, entre otros). Este tipo de pruebas presentan una aceptable especificidad por lo cual su detección es usada como criterio de confirmación, para tomar decisiones en salud pública (aislamiento).
Una prueba que se basa en la detección de antígenos es la detección del ácido nucleico (ARN) del SARSCoV-2 mediante ensayos de confirmación de SARS-CoV-2 por metodologías de detección molecular (RTPCR) que encuentran el antígeno SARS-CoV-2 directamente.

RT-PCR es una prueba de detección de ácidos nucleicos (ARN) para los casos de COVID-19. Se basa en la detección del ARN del SARS-CoV-2 mediante pruebas de RT-PCR, que pueden realizarse en plataformas abiertas o “manuales” o plataformas “cerradas “equipos automatizadas. Este tipo de pruebas tienen alta sensibilidad, especificidad y son las indicadas por la OMS y OPS para realizar la confirmación diagnóstica de COVID-19. Estas pruebas son las indicadas para realizar la confirmación de casos en los Laboratorios de Salud Pública.

2. Pruebas basadas en la detección de anticuerpos para COVID-19

La primera fase de la enfermedad es asintomática (de 4 a 7 días después de la exposición al virus); luego sigue la fase aguda sintomática (de 10 a 12 días), que trae una respuesta inmunológica humoral con producción de anticuerpos IgG/IgM (del día 10 al 12, después del inicio de los síntomas).

Después de la seroconversión y recuperación en pacientes que sobreviven, se puede detectar los anticuerpos. Las pruebas basadas en la detección de IgM/IgG pueden ayudar a investigar un brote en curso y a realizar una evaluación de la tasa de infección. Para la detección existen varias metodologías en el mercado pero deben validarse previo a su uso y aplicación debido a la reactividad cruzada con otros tipos de coronavirus que normalmente están presentes en la comunidad; sin validación los resultados de la interpretación podrían ser inespecíficos.

3. Pruebas rápidas para COVID-19

Estas están basadas en antígeno o anticuerpo y buscan la presencia de infección causada por un microorganismo en especial. En el mercado se encuentran disponible aquellas que buscan respuesta inmunológica a anticuerpos IgM/IgG. La detección después del día 7 indica contacto previo con el patógeno, pero no confirma nada respecto a la presencia y excreción del virus. Los anticuerpos que son detectados podrían ser de una infección previa y no de una aguda para la cual se está requiriendo el diagnóstico. Si esta da positivo puede ser usada para confirmar, y si es negativo no debe ser usada para descartar un posible caso.

Pruebas rápidas moleculares

Estas ofrecen resultados en pocos minutos y se pueden aplicar en entornos de atención médica, como consultas o servicios de urgencias hospitalarias. A raíz de la contingencia actual por COVID-19, se ha incrementado la oferta de pruebas de todo tipo; es importante resaltar que para adquirir estas pruebas en el país con recursos públicos, se deberá contar con la validación correspondiente del Instituo Nacional de Salud (INS) y el IETS, además se debe cumplir con los requisitos exigidos por el Invima para reactivos de diagnóstico de laboratorio.

Basado en: Lineamientos para el uso de pruebas en el laboratorio de Salud Pública (LSP) en el marco de la emergencia sanitaria por (COVID-19) en Colombia